Skip to content

Administraciones Low Cost

09/08/2011

En este letargo estival la Junta de Castilla y León se mantiene tranquila como el Duero por la llanura castellana. Sólo aquellos departamentos que tengan que meter mano en el presupuesto del año venidero tienen cierta actividad y cierto stress… pero las cabezas pensantes, léase Consejeros y Secretarios Generales principalmente, ni están ni se les esperan…
Pero una noticia mañanera ha interrumpido mi hibernación veraniega (oximoron al canto):
Transcribo íntegro un artículo de hoy de europa press:

CREE QUE ES “LO RAZONABLE Y SENSATO”
El Consell apuesta por abrir el debate sobre el pago de una tasa para lograr “calidad y rapidez” en la justicia

“El conseller de Justicia de la Generalitat valenciana, Jorge Cabré, ha abogado por “abrir el debate” en la sociedad sobre la conveniencia de que los ciudadanos paguen una tasa para hacer que los tribunales funcionen con mayor “rapidez y agilidad”.
“Lo vamos a plantear y a lo mejor se llega a la conclusión de que no procede” pero “mi opinión personal es que es una vía que desde luego se tiene que explorar, porque llevamos muchos años hablando de las dificultades y carencias de la justicia”, ha agregado Cabré, que ha especificado, no obstante, que aún no hay una “propuesta formal”.
El representante del Ejecutivo autonómico, que ha realizado estas manifestaciones en Castellón, donde ha visitado la Ciudad de la Justicia, ha precisado que el debate se debe abrir “con argumentos” porque “no se trata de decir sí o no a todo, sino de explicarlo”.
“Y yo lo que planteo es sencillamente que la justicia es un servicio público distinto a educación o a sanidad, por una razón fundamental: mientras que a la sanidad, por ejemplo, los ciudadanos acuden prácticamente a diario o muchas veces a lo largo de su vida, en justicia estamos hablando de un servicio público del que la mayoría de la gente jamás hace uso de él y, por tanto, es algo excepcional acudir a un tribunal”, ha argumentado.
“Yo estoy convencido –ha continuado– que mucha gente cuando acude con un pleito urgente a un tribunal de justicia lo que quiere es calidad en el servicio, rapidez y agilidad” por lo que “si se les planteara, a muchas personas a lo mejor no les importaría tener que abonar una cantidad”, que puede ser de 50 o 60 euros “u otra”. “Eso entra dentro del debate”, ha apostillado.
En todo caso, sería “una cantidad para lograr que la justicia tuviese los parámetros de calidad que todos estamos buscando, simplemente, en esos términos”.
Además ha hecho notar que en justicia existe la ventaja de la asistencia jurídica gratuita –a través del turno de oficio– y por ello, “lógicamente, a esas personas en ningún momento se plantearía que abonasen ninguna cantidad”.
El conseller ha comentado que esta posibilidad se plantea como una novedad “y realmente no lo es”. Al respecto, ha señalado que “ya en estos momentos cuando se recurre, por parte del Ministro de Justicia, hace muchos años se estableció el famoso depósito para recurrir”. “Por tanto, cuando se plantean determinados depósitos, los ciudadanos tienen ponen una cantidad que, si después el recurso se les falla en contra, la pierden”.
“Lo razonable y lo sensato es abrir ese debate. Abrirlo a la sociedad, a los medios, con el Ministerio y con las restantes comunidades”, ha concluido.”
Pues bien, después de todo lo expuesto ya podemos dar la bienvenida a las administraciones low cost. Esto va a ser como la cola para coger un avión, en la que un pobrecillo viajero sufridor se mantiene en pie en una fila para poder coger un sitio al lado de tu pareja y poder guardar el equipaje de mano en su sitio accesible mientras ve pasar al lado suya a los “vips” a los cuales se les habilita un pasillo especial con todas las prebendas y parabienes. Estos vips han pagado un poco más por su viaje, se les ha ofrecido un servicio y han optado por pagarlo. No voy a discutir en la política de precios de los Ryan Air, Virgin, etc. no me gustan, pero en su casa cada uno hace lo que quiere.
Pero la Administración es otra cosa. En primer lugar, hay que recordar que es un servicio público y su objetivo, y principio, es el interés general (elemento teleológico –qué bonito!- Es el ciudadano como un abstracto que se materializa en cada procedimiento. No se puede tener más interés en unos ciudadanos que en otros pues se quebraría ese principio de equidad que también forma parte de la administración.
Con lo que sugiere el conseller valenciano se estarían creando dos categorías de administrados, los que pagan y los que no pagan. Y unos con mejores derechos que los otros. Utiliza unos argumentos de dar la vuelta a la tortilla que siempre me parecen una engañifa y me gusta mucho “pillarlos” al vuelo. En este caso el conseller nos vuelve a poner en el “marco” de la austeridad (hablé de los “marcos” en otro post), al decirnos que “la gente quiere calidad en el servicio pero como nos vemos en la imposibilidad de ofrecerla (no dice las causas de esa imposibilidad) pues vamos a hacer justicia vip y justicia turista” y por ello hay que ver normal que se tenga que pagar por tener algo bueno. No sé que dirán los de Lidl (la calidad no tiene precio)…
Argumenta (con el fin de no extrapolar el copago) que lo que pretende no tiene nada que ver con la educación o la sanidad. ¿Por qué? Pues porque la justicia se utiliza de forma excepcional. (¿?). ¿Adónde vas? Patatas traigo. Si la utilización individual de un servicio público puede ser un baremo para establecer un probable coste, mal vamos. Lo normal es gratis, lo excepcional es de pago. (ver Mancar Olson y los polizones sociales) Pero ¿por qué? Pues como lo vas a utilizar poco te generará un perjuicio pequeño, por lo que tendrás pocas “ganas” de quejarte y te dejarás “sablear”. Son las llamadas políticas marginales. Cuestiones que afectan a poca cantidad de ciudadanía y por tanto van a generar poco rechazo público.
También argumenta la asistencia jurídica gratuita como exenta, como diciendo “no os preocupeis, que a los pobres de solemnidad nos les haremos pagar” es una visión paternalista de la función pública, cercana a la beneficiencia que no la comprendo en el siglo XXI.
Y la guinda es el depósito para recurrir, en el que se confunde el “riesgo” a terceros de una acción judicial con el coste de un litigio. Quizás le deberíamos pedir a los políticos que lanzan globos sonda como estos unos depósitos por el riesgo que crean a la sociedad. Seguramente se pensaran más sus declaraciones o expondrían realmente sus razones: “No tenemos dinero para que esto funcione. Una opción es hacer dos clases de administración. La vip y la normal. Vds. deciden.”

Apretémonos los machos y las féminas pues no será la única que escuchemos…

Anuncios
One Comment
  1. nenita permalink

    Vaya con los valencianos, ahora quieren sacar dinero de dónde sea. ¿Calidad en el servicio, rapidez y agilidad? ¿Pero esto no se supone que los funcionarios lo tienen que hacer ya? Es decir, cada uno en su trabajo quiere dar la mejor calidad y rapidez, ¿qué pasa, que la justicia en Valencia no es así?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: