Skip to content

Justicia o conversaciones de máquina de café

04/12/2013

Últimamente nos encontramos con noticias que hacen rechinar nuestras convicciones. Liberación de asesinos y violadores por la sentencia del TEDH, indultos de convictos, sentencia del Prestige, impunidad de la infanta Cristina,..Todos estos hechos dan lugar a discusiones y controversias entre nuestras amistades, compañeros de trabajo y familiares. Los debates sobre estos asuntos no son pacíficos y casi siempre aparecen matices que conducen a opiniones contrarias… Para eso somos humanos y para eso vivimos en sociedad. Mientras mantengamos el respeto por las ideas del otro todo va bien.

Continuando con esas noticias, los temas que salen a palestra son variados. Cumplimiento de penas, reintegración del recluso en la sociedad, seguridad jurídica, protección de la sociedad ante las posibles amenazas, cumplimiento de las sentencias que no nos gustan,… Convicciones personales que tienen más que ver con el pensamiento y la ideología de cada uno que con un criterio claro y común de toda una sociedad. Conceptos etéreos que los definimos en relación a otros o en su graduación pero que no los podemos concretar con una definición de diccionario. Tenemos ideas abstractas pero no concretas. Libertad, justicia, seguridad, igualdad.

Lo que para mi es justo para otra persona puede no serlo…o serlo menos. Para ello nada como leer a Amartya Sen y su “The Idea of Justice” de 2009. (Ojo, que este señor es premio Nobel de Economía 1998!):

Tres niños discuten sobre la propiedad de una flauta y usted tiene el encargo de decidir a cuál de ellos se la atribuirá.
Ana, la primera niña, alega:
– Debería ser para mí, pues soy la única de los tres que sabe tocar la flauta.
El segundo niño, Bob, dice:
– Dádmela a mí, pues soy el más pobre, no tengo nada, nada.
Y, finalmente, sostiene Carla:
– Me corresponde a mí, pues la hice yo.

¿Quién debería quedársela? La decisión no es fácil porque cada niño tiene una razón para reclamarla. Aquí se enfrentan tres concepciones muy básicas sobre la justicia: la primera niña ofrece un argumento utilitario de peso; el segundo, uno distributivo o igualitario también muy razonable; y la tercera, una razón retributiva o liberal nada desdeñable. La decisión dependerá del peso relativo que le demos a las necesidades de los tres niños. Pero vemos como no hay una solución absoluta y objetivamente correcta.

Por tanto la justicia es difícil de definir y aún más complicada de aplicar…Pero no todo está perdido. No todo es relativo. Lo que tenemos todos claro son las injusticias. Las noticias que abren este post son hechos que rechinan en nuestros adentros porque las vemos injustas. Sen nos dice que “No empecemos preguntándonos cómo sería una sociedad totalmente justa, sino qué injusticias remediables existen para cuya eliminación pueda darse de un acuerdo razonado.”

Me cae bien este Amartya Sen. Pena que no se venga a tomar un café…

Anuncios
One Comment
  1. tata permalink

    Me gusta tu entrada. ¿No crees que lo que ocurre ahora es que cada vez vemos más injusticias y que no somos capaces de eliminarlas de la sociedad? ¿Qué por desgracia, a esas injusticias nos acostumbramos?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: